sábado, 23 de enero de 2010

Te vi

Largos caminos infinitos que dan la vuelta a los siglos, allá en las inmensas cuestas-riachuelos negros de asfalto, en los ojos de la luna llena, que en esta ciudad son mucho más brillantes, en esos caminos donde te vi correr, caminar, saltar, casi volar junto a tu enamorado, llorar por permisos negados, esperar buses inmensos que te gritan al oído su letanía de sucursales, allí te vi y te conocí por idea onírica del viento, sí, como lo escuchas el viento nos presentó, en ese instante tu no volviste a ser tu, y yo ya no fui yo.

domingo, 17 de enero de 2010

hoy que llevo en la boca el sabor a perdido....



Hoy que la vida me carcome los oídos, que como siempre mi esencia aborrece este cuerpo agujereado....
Hoy, he decidido seguir caminando.

viernes, 8 de enero de 2010

Rayuela. cap. 7. Julio Cortazar

Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada vez la boca que deseo, la boca que mi mano elige y te dibujo en la cara, una boca elegida entre todas, con soberana libertad elegida por mi para dibujarla con mi mano en tu cara, y que por un azar que no busco comprender coincide exactamente con tu boca que sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja.

Me miras, de cerca me miras, cada vez más de cerca y entonces jugamos al cíclope, nos miramos cada vez más de cerca y los ojos se agrandan, se acercan entre sí, se superponen y los cíclopes se miran, respirando confundidos, las bocas se encuentran y luchan tibiamente, mordiéndose con los labios, apoyando apenas la lengua en los dientes, jugando en sus recintos donde un aire pesado va y viene con un perfume viejo y un silencio. Entonces mis manos buscan hundirse en tu pelo, acariciar lentamente la profundidad de tu pelo mientras nos besamos como si tuviéramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos, de fragancia oscura. Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un breve y terrible absorver simultaneo del aliento, esa instantánea muerte es bella. Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura, y yo te siento temblar contra mi como una luna en el agua.

domingo, 3 de enero de 2010

Incógnitas

A veces uno se pone a pensar en tantas cosas, ¿porque esa mariposa se posa en esa flor? ¿Porque el viento sopla en esa dirección y no en la otra? ¿Porque nací humano, si pudiera ser un excelente árbol?

No lo sé, y sigo aquí con todos los años en la espalda, esos años que no se me renuevan como si tuviera nueva energía como les pasa a otros seres cuando les toca reencarnar en otro. Yo siento cada año de mi eternidad pesado inmenso, plagando mi espalda...

Es cierto, la felicidad se la debe pagar ¡y con qué intereses! al menos a este cuervo viejo le cobran cada centavo de felicidad con mano dura y extensas cuotas que ya llegan a parecerse a la deuda externa de este país...

Me duelen los ojos y los oídos, las manos y mi viejo corazón que le han dado tan bajas expectativas... y a pesar de que yo me revelé; mis pies tiemblan y me hacen tropezar... estoy viejo, lo se...

¿que quien soy? el estratega herido de la guerra sin cuartel.... no soy nadie desde el punto de vista humano... ni siquiera consto en su lista de despreciables... no consto en la lista, no soy..... No soy.

Mis alas se rompieron y caí aquí, no tengo con que repararlas y no sé cuanto tarde en hacerlo... no sé si pueda hacerlo.....

porque si solo hubieran visto por un segundo mis hermosas alas sabrían de que les hablo.... tres pares de alas inmensas, negras como la noche, fuertes como el viento, serenas y afiladas, escamosas y emplumadas, mis eternas alas que no se cómo reparar...

¿Que que soy? buena pregunta....como nunca conocí a uno igual a mí, nunca me pregunté eso...


Yacen muertas las estruendosas tormentas que un día blandí con mis garras, en el eterno abismo de espinas sin gloria, mi viento que como espada ceñida a mi espalda me guía por el mar negro y turbulento...

Uno a veces se pregunta tantas cosas.... y no puede contestarse...

domingo, 20 de diciembre de 2009

Los ojos de la Luna


Cuentan las antiguas y muy utópicas leyendas, que la eterna, la madre de la noche, la luna, a veces toma cuerpo de mujer, de hembra humana. Y baja a los pueblos como una joven hermosa, casi siempre pequeña, extraña, pues no es humana, pero de una belleza inimaginable; nadie sabe porque lo hace, ni ella mismo lo sabe con certeza, pero lo hace.

Al bajar del cielo, habita un tiempo como humana, camina, come poco, canta y a veces llora… a veces también ríe.

Es el temor de todos los brujos, pues la luna es su única debilidad…. Desde siempre enamorados de ella, si un día por el azar del destino se encuentran con ella en algún sendero y la miran a los ojos, se pierden en un letárgico mar y quedan colgados de sus ojos eternamente.
Cuentan las antiguas y casi muertas leyendas, que ya son mitos, que la mujer-luna se descuelga del cielo y vive entre los humanos, y dicen que si un brujo la observa a los ojos no puede volver a pensar ni hablar de otra cosa, que de los hermosos ojos de la luna llena….
Y yo lo se pues en mis habituales deberes de brujo, una noche, me la encontré….y me perdí en sus ojos

viernes, 11 de diciembre de 2009

Sueños marinos (Sueños humedos)

Aletea ininterrumpida la marea contra los riscos
se enfrenta la muerte a los gritos de frenesí de la vida
arquetipos de piedra se comen el espacio
en el que en un medio día soñé con llanto
ya cansadas las piedras de tanta histeria
se oxidan las largas paletas de muelles dormidos
allá en el pacto de tierra cielo y agua se duermen los gritos
en el mar.... eterno mar de azul verdoso eterno
marinos agotados se comen los días
aderezados con putas y borracheras eternas
el sonido del viento de guerra con truenos y risas
aparca al ron en un receso minúsculo
caen los cuerpos en chapuzones secos
caen balas y espadas en sueños marinos
arde el fuego rojo carmesí y alegre sobre el agua
que grita, llora, salta y crece
arden las velas, arde la carne
gritan los miedos, y ríe la borrachera
piratas de cien mundos que aullan sus penas
mientras el ron fluya las dichas no cesan

jueves, 26 de noviembre de 2009

Como pernoctan los sueños

Saltando en la bruma gigante...tratando de no pisar las líneas de la rayuela, saltando esas fracturas de tierra para no pisar la linea blanca del juego corrupto de lanzar una piedra, de saltar en los espacios vacios y volver sin pisar las malditas líneas.

La inmensa bruma se come mis pasos, no me deja ver a donde salto... el eclipse en mi corazón me deja tentado, con la tentacion en la boca de ver que pasa si piso la línea de cal blanca.

Espero que haya un lugar que me espere en las estancias de Mandos....un lugar pequeño, solo un rinconcito, yo me acomodo donde sea...

Alla en el lugar donde terminan los puntos suspensivos, donde el papel es un desierto, en el margen, donde nadie quiere escribir; ahi quiero vivir, acompañado solamente de mi alma, de mi esfero negro, de mis sueños, de mi hada y sus ojos de luna llena....nada mas.

El viento sigue soplando, la bruma sigue subiendo, las lagrimas quieren borrar las estupidas líneas de la maldita rayuela... mi hada-bruja me observa y se esconde abochornada, mi cuerpo de humano esta ya tan viejo....mi alma ya no lo soporta, lo rechaza, lo odia.

Es cierto de una manera tan precisa, que una felicidad se paga con una tristeza de exactamente la misma dimensión.

No responde mi cuerpo, esta tumbado en el suelo, y mi alma lo observa desde el aire, mis alas inmensas negras, hechas de noche, cubren al cielo y al sol, mi misión se cumple asi.... tapando la luz, Apohis me han llamado, Tanathos me han llamado... yo soy la muerte viva, el aprendiz de Námo.

la rayuela sigue dibujada en el suelo... el eterno resplandor de mi hada sigue suspendido en el cielo, las rocas del mundo se comen a los ciervos, y mis ojos perdidos se duermen en silencio

martes, 24 de noviembre de 2009

Ofrenda de piedra








Las especias caían en cada palabra, hierbas,condimentos, gritos cacareos y trinos.

Las ofrendas en la larga fila y el inmenso trono que ya no alcanza en la amplitud visual, que ya no cabe en el imaginario de sus súbditos.

A la mitad de la fila... bueno, quizás tres o cuatro puestos más atrás; la mirada fría y gris se esconde en sus propias manos, las rodillas separadas, pegadas al suelo y el dolor de su espalda carcomida por la cal, cada paso con sus duras rodillas resuena en los oídos de los mercaderes, y de las dulces damas que salían a pasear.
El hombre duro, sin articulaciones, que no parpadea, pues es de piedra, sostiene su ofrenda en alto, sin moverla; sostiene su dolor eterno en la espalda.

¡Al fin! ya solo dos personas lo separan de su audiencia con el gran soberano, gran por inmenso no por altruista.

El hombre de piedra casi llora arena de alegría, al fin podrá entregar su ofrenda al rey, se ha preparado toda su vida para ese momento.

Al llegar al trono, el hombre de piedra, con todo su esfuerzo, inclina su cabeza, el esguince fracturado de su duro cuello resuena con n silencio seco, levanta su ofrenda con todo su esfuerzo, y el crac tremendo de sus brazos, estorba al oído del gran monarca, su gris cabeza lentamente se desploma y su cuerpo petrificado espera en silencio, solo espera.

Intenta levantarse y su pietro cuerpo carraspea en la eterna y resonante fractura de su alma...

Lenore

lenore

Lenore

Vincent

Jack

Señora mirando por la ventana como dos chicos al encontrarse bailan